Jalarse el Ganso En Publico


Jalarse el ganso, pegarle a los dados, la manuela, la chaqueta, hacerse la paja, llámele como quiera, pero, aunque le cambie el nombre lo cierto es que todos lo hemos hecho. Todos hemos buscado ese momento íntimo para auto complacernos pensando en una persona famosa, en una fantasía, en un cuerpo escultural y otros más atrevidos en su esposa o novia, en ese momento de Jalarse el pescuezo nos dejamos llevar por nuestras más profundas fantasías, e invocamos a Sofía Vergara, Natalia Paris, Scarlett Johansson, Robert Downey Jr., Thor, Gamora, y cuanto muérgano famoso nos hayamos querido comer en sueños. Personalmente yo ya tengo un trato con mi esposa; si alguna vez en la calle comiendo empanada con ají, nos encontramos con Robert Downey Jr. y Scarlett Johansson, cada quien coge a su pareja y nos vamos a comer la empanada en un motel con ellos y al otro día como si nada, pues esas ocasiones se presentan una sola vez en la vida. Seguiremos esperando a que suceda, mientras tanto cada uno le pega a Manuela después de vernos las películas de los Avengers.
En ese momento íntimo, especial, único pensamos en ese ser fuera de nuestro alcance, buscamos un lugar tranquilo, que inspire nuestras fantasías, que nos permita explorarnos y sentirnos amados por nosotros mismos, o simplemente salimos corriendo pal baño después de ver una escena de vporn.com, redtube, pornhub, etc. Ese momento de hacerse la paja es nuestro y solo nuestro, un momento tan propio que nadie lo entendería, un momento donde solo tú sabes lo que estás haciendo, a no ser que estés en una clínica de Profamilia para hacerte un espermiograma, donde todos sabes para que estas allí, donde te van a mandar, que película porno vas a ver, donde lo vas a echar y hasta te cuentan cuanto vas a durar.
Resulta que hace unos meses me hice la vasectomía, pues no quería que mi semen se convirtiese en un niño más de este mundo compartiendo las miserias de todos, en otro artículo contaré ese momento, pero esta historia trata del post.  Luego de la vasectomía y de unos meses de reposo, ya estaba pegándole con duro a la manuela, principalmente porque mi esposa no me quería soltar nada, entonces me toco iniciar una relación entre mi mano, Scarlett Johansson y yo. Scarlett resulto ser una pareja toxica así que volví a mi mano, mi esposa y yo. Después de dos meses de la operación ya estaba Jalándome el pescuezo como loco en mi casa, pero un día me toco ir a La Clínica de Profamilia para hacerme el espermiograma para saber si mi Lechita ya estaba deslactosada.
Tan pronto llegue a la clínica, note un aura como rara, desde que entre todos mi miraron de arriba y abajo, había jóvenes, viejos, mujeres, hombres, todos los especímenes de la raza humana estaban allá, me anuncie y me pidieron que esperara en la recepción, mientras esperaba veía como llamaban solo a los hombres, les daban un tarrito y los mandaban a un cuarto y al parecer todos estaban pendientes de cuanto se demoraba cada hombre en aquel cuarto, ya que cada vez que salían las personas se hablaban entre sí, tratando de disimular el mirarlo. Los hombres eran llamados en espacios de 15 a 20 minutos y más o menos cada dos o tres hombres pasaba una señora de aseo al cuarto.
Después de una hora por fin me llamaron, me tomaron los datos, me dieron un vasito, me dijeron que echará mi lechita en el vasito y que me metiera al cuarto. Al entrar al cuarto, era quizás el masturbadero más pequeño en el que había estado en mi vida, y es que era literalmente un masturbadero, tenía un lavamanos, jabón, papel de baño, un televisor con una película porno y un sillón.  Ya sabía lo que tenía que hacer, le iba a pegar al parques, ya iba a empezar el forcejeo manual cuando pensé en que la gente de afuera ya sabía a qué yo había entrado, si me demoraba muy poco era polvo de gallo y si me demoraba mucho era impotente, no sabía qué hacer, entonces decidí sentarme un rato a ver la película, pero cuando me iba a sentar lo que vi, me quito todas las ganas, mire el sillón, me mire la mano, mire a Scarlett y entre los tres decidimos que no lo haríamos en la silla, pues la silla tenía la figura en el cuero desgastado del cuerpo de todos los hombres que durante la historia de esa silla se habían sentado en ella a Jalarse el ganso, me imagine la cantidad de Lechita que tenía esa silla encima y entre los cuatro, Mi mano, Scarlett, Gamora y yo, porque me toco llamar refuerzos, decidimos que era mejor hacerlo parados.


Después de pasar el mal rato con la silla, las caricias venían de un lado para otro, mientras veía la la película Gamora y Scarlett se besaban, mientras mi mano le cogía el cuello al ganso, Scarlett gemía y Gamora sonreía de placer, después de una sección muy intensa acabamos nuestra faena, al salir creo que Gamora hizo mucha ruido, pues la gente me miraba, nos miraba más raro que a los otros hombres, después de que entregue mi Lechita en vaso, me di cuenta porque todos me miraban raro, entre jalarme el ganso y pensar en pendejadas para escribir este artículo, había pasado más de media hora, probablemente todos pensaban que me la había pasado media hora jalándome el pescuezo y por la cara de pendejo que tenía parecía que había quedado extremadamente agotado.





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