Atracción Sexual, Machismo o Compasión.


Por estos días gracias a los agentes de tránsito me ha tocado desplazarme en bus, específicamente en el sistema de transporte masivo de Cali (M.I.O). Hace alrededor de una semana estoy abordando la ruta T31, y en medio del recorrido viví nuevamente experiencias que hace muchos años no vivía, los cantantes, los poetas, vendedores de dulces, raperos que crees que te van a robar y por estos años hay que agregarle a los amigos venezolanos, quienes intentan vivir del trabajo informal.
Fue precisamente una de estas ventas la que me llevo a pensar en este artículo, la semana pasada se subió al bus una niña de unos 25 – 30 años muy bonita y por lo que parecía por su vestimenta, su forma de hablar y sus maneras, era una niña bien. Debo decir que lo primero que me llamo la atención de la niña fue su físico y después me fije en su ropa, su hablar y posteriormente sus modales. La niña estaba vendiendo tres dulces, cada uno de ellos por mil pesos, no quería ninguno de los dulces, sin embargo sin pensarlo o dudarlo tome 1.000 pesos de mi bolsillo y se los di a la niña sin pedirle ninguno de los dulces. La niña siguió su camino recogiendo sus dulces, la mire una vez más y vi cómo se bajaba del bus. Después de unos minutos pensé por qué le había dado los 1.000 pesos, usualmente no doy plata o compro cosas a los vendedores ambulantes.
La razón por la cual pensé esto era que ya anteriormente había visto hombres con estas características de la niña; atractivos, bien vestidos y de buenas maneras, vendiendo en los buses pero en ninguna ocasión le había dado dinero. ¿Será que cuando veo una persona atractiva mi hipotálamo se apodera de mi razón y me lleva a manifestar un gesto de agrado hacia esa persona?
¿Será que mi sistema endocrino libera hormonas a tal nivel que pierdo la razón? Esta fue la primera respuesta que obtuve para mí mismo, quizás era una cuestión sexual y como la niña me parecía atractiva, había desencadenado en mi cerebro una respuesta inesperada, esta respuesta se apoyaba también en que no había dado plata a los hombres que también consideraba atractivos, quizás la respuesta era obvia, atracción sexual.
Hubo otra teoría que circulo por mi cabeza y que también explicaría por qué solo le daba dinero a las niñas bonitas vendedoras y no a los niños bonitos, quizás soy tan machista que cuando veo a una damisela en problemas creo inmediatamente que debe ser ayudada y yo como príncipe azul la podría salvar con 1.000 pesos, si esta era la razón me parecería decepcionante, pues desde hace algunos años me jacto de creer en el trato igual para mujeres y hombres sin diferencia entre géneros. ¿Será que los damiselos en peligro no merecen ser salvados por mis 1.000 pesos por el solo hecho de ser varones? ¿Será que aún no he encontrado el damiselo en peligro vendiendo dulces en un bus tan bello que merezca mis mil pesos? Después de pensar un rato en esta teoría me di cuenta que se me estaba saliendo mucho la mariconada y no quería preocupar a mi esposa, así que descarte este teoría antes de que se me regaran las plumas.
Hubo una tercera teoría y era la de que tenía un corazón tan lleno de compasión que quería ayudar a esa pequeña dama para que  llegará con un poco de plata a casa, mi corazón es tan generoso que quiero compartir mi fortuna con todo el mundo desafortunadamente para ese día mi fortuna se reducía a 1.500 pesos de los cuales le tocaron 1.000 a la niña, esta teoría me estaba llenando de compasión, de alegría, de fe, creía que por fin había logrado ser una persona compasiva, misericordiosa, llena de amor desinteresado por el mundo, todo era paz y armonía en mi cabeza, el mundo iba a ser mejor, hasta que se subía al bus un niño bonito queriéndome estafar con una historia de pacotilla de ser un cantante frustrado, queriendo quitarme mis 500 pesos restantes y además de esto cantando vallenato, en ese preciso instante todo mi amor el mundo murió y me aferre a mis 500 pesos hasta que el horripilante estruendo del vallenato se bajó del bus.
No sé cuál escoger como la razón de haberle dado la plata a la niña, ya que me considero una persona muy racional y no dejo que mis impulsos manden sobre la razón, además de esto no quiero tener problemas con mis esposa por la cual descarto la teoría de la atracción sexual, la segunda teoría de la igualdad de géneros me deja como todo un señor Maricón y la tercera teoría la del corazón gentil murió con el horrible vallenato.
Si usted sabe cuál fue la verdadera razón para que yo entregara tan fácilmente mis preciados 1.000 pesos ayúdeme y dígamelo.

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Maria Anohina Bajo El Lente de Alisa Verner

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