Maldito Columpio de Cartón, Me jodió La vida.


Han pasado ya 35 años desde que mi mama me expulsó por su vagina, según ella más bien como que me salí, pues cuando iba a dar a luz a mis hermanos fue cuestión de días, para que por fin salieran de sus entrañas. Pero cuando me estaba pariendo, salí “como pepa de guama”, dicho que nunca he entendido por que la pepa de una guama no sale tan fácil. Pero yo si salí fácil y en menos de dos horas ya estaba jodiendo en el mundo, fuera del confort de las entrañas de mi madre. No sé cuál era mi afán pues desde que salí de su panza no he hecho más que darme tumbos contra el mundo. En mi cabeza, cubiertos por mis cabellos tengo más de 40 puntos y en el rostro tengo alrededor de 20 puntos distribuidos estratégicamente para que casi no se noten y en el resto del cuerpo otros 12 le hacen honor al tropezón que ha sido mi vida. Desde tirarme en un columpio de cartón de las rejas de una terraza hasta incrustarme una placa de pintura metálica cerca de las costillas. Todo ha sido un gran tropezón del cual he aprendido mucho o quizás nada porque de vez en cuando le agrego puntos nuevos a mi cuerpo, los últimos dos hace algunos años en la cabeza por andar en la luna una teja me dio un pequeño saludo y me mando a estrenar puntos nuevamente, sin olvidar los últimos 7 puntos en el pene, porque al parecer mi esposa tenía mucha hambre y decidió arrancarme de un mordisco el prepucio.

Han pasado 35 años y la vida ha sido un devenir de decepciones y alegrías, 35 años en los que tuve y aún tengo que desaprender muchas cosas. Las cuales quizás hubiese llegado a lamentar de ser viejo y no haberlas desaprendido. he aquí algunas de ellas.

1. No tenemos que ser nada o nadie en la vida. 

Constantemente de niños nos dicen que tenemos que ser alguien en la vida, que tenemos que llegar a ser algo, un profesional, un hombre o mujer exitoso. Por lo cual condicionamos nuestra vida a alcanzar éxitos, Juegos, notas escolares, en la universidad, en el trabajo. Nos pasamos la vida pensando en ser alguien y nunca disfrutamos lo que somos. NO TENEMOS QUE LLEGAR A SER NADA O NADIE. Solo tenemos que ser lo que somos en cada uno de los momentos de la vida. Si dejáramos de pensar en llegar a ser, nos concentraríamos en lo que somos e inevitablemente seriamos alguien, seriamos un ser que sabe quién es. Lo único que debemos llegar a ser, es felices y esto solo se logra si sabes quién eres, no quien llegaras a ser.

2. El trabajo arduo y duro es una mentira.

Nos programaron mentalmente para pensar que teníamos que trabajar arduamente para lograr el éxito y es por esto que malgastamos nuestra vida, trabajando siempre para los demás. Aún cuando eres el dueño de tu propia empresa, si crees que trabajando arduamente serás feliz, estarás trabajando para satisfacer a los demás (Tus clientes). No es necesario llevar una vida ardua de trabajo para ganar montones de dinero, si aprendiésemos a vivir con lo que tenemos y lo que somos, podríamos vivir tranquilos y satisfechos, sin necesidad de estar sujetos a arduas jornadas laborales. He conocido muchas personas en mi vida, que tiene muchas menos cosas y viven mucho más felices de lo que tú y yo vivimos.

3. No solo las prostitutas viven de vender su cuerpo.


¿O es que crees que vendes tú en la jornada laboral? Explícame que es el cansancio si no el agotamiento de tu cuerpo. ¿Cuando llegas cansado de tu jornada laboral que vendiste por un sueldo mensual? ¿No fue acaso tu cuerpo? y si lo haces por dinero, lo haces por mucho menos que las prostitutas, entonces la próxima vez que menosprecies el trabajo sexual, piensa que tú también estas vendiendo tu cuerpo al mejor postor, a quien te pague más.

4. Está bien renunciar, y renuncia cuantas veces lo necesites hacer, hasta que encuentres aquello a lo que no quieres renunciar.

No enseñaron a no renunciar y esto nos afecta de tal forma que cuando crecemos, nos sometemos a trabajamos llenos de aburrimiento, de abusos y de otros déjameles y aun si no los hay, el solo hecho de estar aburrido ya es una razón absoluta para renunciar, ni un solo peso u obligación vale un día de aburrimiento. Recuerda que tu única meta en esta vida es ser feliz y hacer feliz a los demás.

5. No debe sentir pena, vergüenza, o pudor.

La vergüenza es un distractor y te aleja de ser quien eres, si no lastimas a nadie, se lo que quieras ser, distraído, desvergonzado, irreverente, imprudente, siempre que digas o hagas la verdad no debes ser tu quien calla, deben ser los demás quienes te escuchan.

6. Dios no existe y si existe es un ser supremamente sádico o simplemente no tiene ningún tipo de poder sobre nosotros los seres humanos.

No existe bajo ninguna lógica o moral,  una explicación real para un Dios (bueno) que permite el sufrimiento de seres recién nacidos que aún no han hecho nada en este mundo que los haga acreedores de ese sufrimiento. Pero aun así hay niños recién nacidos quienes son mutilados, violados, incinerados o abandonados en caños, no hay un Dios que nos salve de este infierno en que nosotros convertimos el mundo y di lo hay es un ser supremamente sádico, pues lleva miles de años viendo como las criaturas inocentes sufren y no ha hecho absolutamente nada o simplemente existe, pero no tiene ningún tipo de control o poder sobre la humanidad.

7. Que nunca, pero nunca te falte el amor. Un día sin amor es un día perdido. Nadie sabe lo que es el amor, pues este es único e intransferible,


2 comentarios:

  1. Muy bueno, todos los puntos concuerdan con mucha razón y coherencia.

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Maria Anohina Bajo El Lente de Alisa Verner

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