Andresito y La Canibal - La Libertad del Cabezón I


Ya paso un mes y el dolor de cabeza ha cedido, he dejado atrás las medicinas y cremas que el doctor me receto, ya estoy volviendo a la normalidad, despierto en la mañana y mi cabeza esta firme, fija en la posición y con el talante que debe tener, aún quedan evidencias del corte, pues una herida a la altura de la cabeza deja una marca de por vida, los primeros días de la cirugía fue muy doloroso y al tratar de levantar la cabeza, el dolor invadía todo mi cuerpo, los primeros días la zona de la herida se veía claramente, pues debido a la cirugía me tuve que rasurar todo, una semana después me creció el pelo por lo cual ya no se veía igual y por recomendación del doctor no quise rasurarme nuevamente, ya que me podía lastimar, desesperado por el dolor le pedía a mi esposa que me diera besitos en la cabeza o que al menos me la acariciara, pero no me daba nada, pues estaba temerosa de volverme a lastimar, y ¿Como culparla? ya que ninguna mujer quiere meterse a la boca un pene Peludo y Herido, la herida que tenía era en la cabeza, o mejor dicho bajo la Cabeza, la cabeza del pene, o como le decía mi doctor bajo el glande. 

Hace alrededor de un mes y medio me tuve que someter a un cirugía, quizás la cirugía más difícil de mi vida, ya que me iban a cortar a Andresito. Todo la vida he vivido con mi pene (Andresito) y le tengo mucho afecto, lo quiero, lo consiento, lo acaricio, lo baño, le corto el cabello y cuando se vomita lo limpio cariñosamente y ahora de repente me tenían que poner un cuchillo de cirujano en él, lo único que yo podía pensar era en esa canción popular que dice; “Ay ay ay ay, qué pena me da se me murió mi canario, la dicha de mi mujer y las sardinas del vecindario”, pues como en toda cirugía existía el riesgo de que el paciente no aguantara el procedimiento. Cada vez que pensaba en la puñalada o como mi doctor le llamó; la circuncisión, lo único que podía pensar era en su posible muerte y a mi cabeza (la del cuello, no la del pene) llegaban todo esos bellos momentos que viví junto a Andresito, Junto a mi pene, la primera vez que se paró, la primera que vomito allí en mis manitos de niño mientras yo lo cargaba, los primeros besitos que recibió, sus primeros cabellos y como los media cada día, los primeros cortes de Cabello, la primera vez que conoció una vagina y como un psicópata se aventuró a descubrir sus secretos, cuando aún ni siquiera sabía cómo controlar sus impulsos y después de unos minutos terminó vomitando por todo lado como un bebe desesperado, recodaba también como anualmente media el crecimiento de Andresito y lo alentaba a que siguiera creciendo que fuera el más grande de todos, antes de la cirugía solo podía pensar en todos esos bellos momentos que hacen parte de la vida de un hombre y su pene, hoy,  mes y medio después de la cirugía Andresito se encuentra nuevamente al ataque, valiente, audaz, sagaz, firme, y envalentonado con su nueva apariencia.

Usualmente esta cirugía se le hace a los niños al nacer, ya que ningún hombre en su sano juicio le pondría un cuchillo a su posesión más preciada y es que los hombres tenemos ciertas prioridades en la vida, valoramos lo que la vida nos dio, nuestros padres, familias y esposas, pero ante todo valoramos nuestro pene, el pene del hombre es la proyección de quien vamos hacer, si lo tenemos mirando hacia la izquierda es porque somos rebeldes, luchadores, liberales, si lo tenemos inclinado hacia la derecha es porque somos, calmados, analíticos, conservadores y si lo tenemos derecho es porque no nos interesa la política, yo por mi parte, soy puto, liberal y macho. Así como lo ven mis queridos lectores el pene del hombre es tan importante para nosotros que hasta define nuestra posición política y es por eso que ningún hombre adulto aceptaría en condiciones normales que le despellejaran el pene. 

La circuncisión se realiza por razones médicas o de estética, es decir, por algo llamado “Fimosis” que es cuando el prepucio “La gorra del Pene”, no es lo suficientemente flexible, o no cede lo suficiente como que para que el Canario (Glande) disfrute de la plena libertad y salga a devorar vaginas, por otra parte por estética se debe al aspecto o la reducción de sensación lo que permite que el hombre dure más en la relación y así el Canario se convierte en un ave fénix y devora todo lo que pongan a su paso. En mi caso la decisión de pasarme la guillotina (Circuncisión) no fue por razones médicas o estéticas, la decisión de cortarme el capullo vino por razones Canibalisticas, si así como lo oyen un Caníbal cogió a Andresito y cual merienda de media tarde, lo devoro a tal punto que lo envió al quirófano, casi, casi a la morgue, pero afortunadamente Andresito fue valiente y salió aun parado del voraz ataque.

La historia de Andresito (Mi pene) y la caníbal es la siguiente:

Para proteger la identidad del Caníbal vamos a decir que se llama Ana-Julia (Jajajajajaja), resulta que en una de esas noches locas de Cerveza, Sexo y Rock and roll que tanto nos gustan a Ana-Julia y a mí, llegamos a nuestro motel de confianza, todo iba muy bien, todo transcurría normalmente, música, cerveza, máquina del amor, besos, caricias y demás, Ana-Julia decidió darle besitos a Andresito, El muy contento se paraba y se movía de lado a lado de la felicidad, todo eran besos y caricias, algunas orales y otras manuales, todo era placer y gozo, cuando de repente el Caníbal empezó su ataque voraz, con las manos agarró a Andresito y trataba de estrangularlo, Andresito asustado trataba de escapar de un lado para otro, pero el caníbal usando sus manos lo sostenía muy fuerte, Andresito batallaba con todas sus fuerzas, pero el caníbal se negaba a soltarlo y lo sacudía violentamente de un lado para otro, Andresito escupía, pero esta vez no era placentero eran lágrimas, Andresito hizo todo lo que estuvo en su poder hasta que finalmente no aguantó más y en un acto desesperado se cortó el cuello para escapar del Caníbal, el caníbal confundido por la acción suicida de Andresito finalmente lo soltó y alejó sus manos de él. 

(No mentiras mis queridos lectores, yo sé que ustedes quisiesen que esta fuera la historia real, pero lo que paso simplemente fue que hubo un desprendimiento del frenillo, lo cual es normal y suele ocurrir…………………… Cuando se tiene sexo con un caníbal, jajajajajajajajajaja)

Bueno una vez que Andresito paro de llorar, después de su ataque suicida, nos dirigimos a urgencias, por alguna razón el caníbal sintió remordimiento y decidió cuidar de mí. Ya en urgencias inicialmente el Pseudo-médico que me vio me dijo que eso no era nada que era una cortadita, que eso con una cremita pasaría, con el alma herida y la verga desconsolada nos fuimos para la casa, al llegar a la casa note que Andresito seguía sangrando y examinándolo más cerca me di cuenta que al parecer Andresito estaba cambiando de piel, inicialmente me puso contento pues pensé que Andresito estaba evolucionando y se convetiria en ANDROSON, pero recordé que ya tenía 33 años y que Andresito no iba a evolucionar más y lo más importante era que ese pedazo de pellejo se veía raro allí colgando. 

El caníbal ya había regresado a su forma original de Juliana (Ups perdón), Ana-Julia, Ana-Julia recuerden que el caníbal se llama Ana-Julia, No Juliana, Ana-Julia. 

Ana-Julia y yo nos dirigimos nuevamente a urgencias, ingresando a la sala me encontré al Pseudo-Medico quien me dijo:

“Volviste? Ahhhh, ¡como que si es serio!”

Y se fue con una sonrisa en su cara, luego de este desagradable encuentro debí esperar a que me llamaran, pues ya no era una urgencia, decidí ir al baño para darle ánimos a Andresito, ya en el baño le dije:

“Animo campeón, no todo está perdido, esto es solo una pequeña herida de batalla, pronto te recuperaras y estarán nuevamente en el frente derrotando, labios y devorando clítoris”

Pero Andresito ni siquiera se paraba, me miraba desde la distancia, totalmente caído, cubierto por gazas, con sangre y esperando valientemente el dictaminen del médico. Después de unos minutos de espera me llamaron y como si fuera una marcha fúnebre Andresito hizo un último intento de pararse, quizás para despedirse. En el consultorio la enfermera me dijo que me quitara los pantalones y los bóxer, el doctor llegaría pronto. Estaba ya tendido en la cama sin ropa, pensando en cuál sería el destino de Andresito, por mi cabeza (la del cuello) pasaron implantes, muletas, yesos, hasta pensé en irme a vivir a un santuario como un monje tibetano, estaba absorto en mis pensamientos, cuando sentí que Andresito se movía, al parecer percibía algo, se movía de un lado para otro y trataba de pararse, Yo no entendía que pasaba pues Andresito solo se ponía así, cuando sabía que dentro de pronto lo acariciarían y lo besarían, pero yo no sabía que era, pues esperábamos al doctor y a Andresito no le llaman la atención los hombres, estaba en la confusión de entender que sucedía con Andresito pero tras unos segundos todo quedo claro para mí. Estaba allí en la cama cuando repentinamente escucho que me llaman:

-Andrés?
-Si,
-Andrés, Buenos días, soy la doctora Cruz. Contame, ¿Qué te paso en el pene?

Y enseguida entendí lo que le pasaba a Andresito, pues sabía que en unos minutos lo iban a acariciar, y aun herido trataba de seguir en la batalla. Curiosamente mi doctora parecía una doctora de las Series Americanas en las cuales siempre hay una doctora asiática, delgada, sexy y muy bonita, lo único diferente fue que mi doctora era quizás la doctora más Caleña del mundo y lo dejaba ver con frases como:

-Huy si Mira Ve, te cortaste el frenillo ve
-Pero, no te preocupes Oís, eso un cirujano te lo arregla ve.
-Relájate Ve, que te podes hacer una circuncisión y quedas mejor que antes Oís, te lo digo por experiencias con tipos.
- y Vos viniste solo, o tenes acompañante Ve. 

Y así pues con Andresito queriendo batallar entre las manos de la doctora Asiatico-Caleñisima, me dieron una remisión para visitar al urólogo y programar la cirugía.

Finalmente después de toda la conversación con la doctora, me dijo una frase que quizás ha sido la frase más coqueta, atrevida, insinuante y animadora que me ha dicho en toda la vida, cuando estaba en la puerta, justo antes de retirarme me dijo con su voz coqueta-asiático-caleña:

-Ve Andres, Relajate ois, que te veo muy nervioso ve,
-Pero tranquilízate que según lo que vi, estas muy bien dotado en esa zona y lo tenes listo pa´rato largo.

Finalmente, muy preocupado, salí a buscar a Ana-Julia y le conté como una doctora Asiático-Caleña había manipulado a Andresito aun cuando yo me opuse fuertemente a ello.
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En pocos días publicare, La Libertad Del Cabezón II, la operación y los días de sufrimiento.

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