Samantha

Recuerdo con exactitud la primera vez que llegue al reservado, estaba ansiosa por conocer ese mundo, donde se es un objeto sexual y los hombres solo pueden imaginarse cosas muy pervertidas contigo; entre y al pasar vi a algunos hombres  deseosos de encontrar a la niña que hiciese realidad sus fantasías sexuales; me atendió el administrador, pregunto un par de cosas para confirmar mi estadía en el lugar y de repente llego mi primer cliente, era uno de los hombres que estaba en la sala de espera.
Él pago, entramos al cuarto y empezó la función, me pidió un striptease y empecé lentamente a mover mi cuerpo de manera muy sensual, acompañaba mis movimientos con mis manos, tocaba mi cuerpo como si el deseo me consumiera hasta que quede completamente desnuda, (en este trabajo se debe fingir) me acosté a su lado y empezó a acariciarme, quiso besarme pero no lo permití, entonces procedió a chuparme los senos de manera salvaje mientras con una de sus manos me masturbaba, me sentía rara, pues no me gustaba ese hombre pero me excitaba locamente con lo que hacía, después empecé a  besarle el pecho, bajaba lentamente, le hice sexo oral (con condón por supuesto)  y suavemente empezó a penetrarme, duramos un largo tiempo disfrutando de un buen sexo, logrando cada uno calmar las ganas que en un principio incitamos.
 Jamás imagine que un hombre que no te gusta podía hacerte sentir tan bien, pero mas gratificantes fueron  sus palabras al salir del cuarto: “este es el mejor polvo que me he echado con una niña, sabes por qué? Porque no hay nada más rico que una mujer disfrute del sexo como lo disfruta uno”. Tengo que reconocer que el hecho de ser un objeto sexual  es algo que me excita a la hora de trabajar en la cama… sentir que los hombres me miran con deseos de tocarme, besar mis senos, penetrarme o hacer algún tipo de pose  conmigo me encanta, aunque no me gusten todos los hombres que me deseen; esto es algo que no se puede expresar libremente porque la gente te marca como enferma sexual o ninfómana, mas yo pienso que es solo cuestión de gustos o de placer. Aun me queda una duda ¿No es raro que te guste tener sexo con alguien que no te gusta? Juzguen ustedes.
Samantha

No hay comentarios

Por Favor deja tu nombre o Correo

Con la tecnología de Blogger.