Seis Años


El día que Juan descubrió que su corazón había estado cojo por mucho tiempo fue el comienzo para que su corazón marchara bien nuevamente.
Una noche al acostarse Juan escucho que su corazón cantaba y lloraba, daba alaridos de dolor. Juan no comprendía que era ese sentimiento, así que decidió hablar con su corazón, pero este no quería hablar solo cantaba y lloraba.
Juan trataba de comprender que era lo que pasaba con su corazón, que era aquello que lo abrumaba, pero no supo, ni pudo recordar que era, así que decidió arrancar el corazón de su pecho y estudiarlo con mucho cuidado. Disemino su corazón en varias partes:

-Las manos de su corazón para ayudar a su familia
-La cabeza para pensar en si mismo
-La cadera para caminar junto a su gato
Y la parte más importante de su corazón las piernas para, el amor.

Al estudiar por separado cada una de las partes de su corazón se dio cuenta que sus manos se habían fortalecido durante el último año. Cuando estudio la cabeza se dio cuenta que esta siempre le cuidaba.
Al estudiar su cadera noto que su corazón sufría de alergia al pelo de gato, pero esto no le importo, porque amaba más a su gato.

El problema fue cuando Juan revisó sus piernas, se dio cuenta que hacía falta la pierna izquierda de su corazón y que por mucho tiempo su corazón había estado cojo. Con mucho cuidado armo de nuevo su corazón, busco la pierna izquierda por toda la casa y no la pudo encontrar, pregunto a su gato pero este respondió que no la había visto.

Al día siguiente Juan puso un aviso clasificado que decía lo siguiente:

“Busco una pierna para mi corazón, ha estado extraviada por mucho tiempo, es pequeña, roja y muy linda, hay una gran recompensa para quien la encuentre”

Al día siguiente un gran número de personas desfilaron ante la puerta de Juan, cada una traía piernas de corazón, pero de verdad habían venido por la recompensa. La primera persona traía una pierna derecha y como Juan buscaba una izquierda no sirvió de mucho. La segunda traía una pierna muy linda, pero era muy corta y Juan al probarla notó que su corazón aun cojeaba. La tercera persona trajo una pierna muy distinguida y Juan apenas la vio se dio cuenta que no era suya pues siempre había sido de clase muy humilde. La cuarta persona trajo una pierna muy terca y en cuanto Juan se la probó esta empezó a discutir con la pierna derecha acerca de quién era más linda. La quinta persona trajo una pierna de gato así que Juan decidió comprarla en caso de que el corazón de su gato perdiera una de sus piernas.
Así transcurrió una semana entera, luego un mes, y cinco años, nadie traía la pierna adecuada para el corazón de Juan, así que quitó los avisos clasificados y decidió recorrer el mundo buscando su pierna. Conoció mares, desiertos, montañas y océanos, pero nadie daba razón de su corazón, luego de algunos meses regreso a casa. Una noche cansado de escuchar a su corazón quejarse, lo coloco de nuevo en su pecho y salió a tomar algunas cervezas. En la noche mientras Juan bailaba con su corazón cojo, a lo lejos vio la pequeña pierna y aunque corrió para hablar con ella está ya se había ido. Luego de este encuentro Juan supo que la pierna de su corazón andaba en la calle deambulando por cada bar y discoteca de la ciudad, pero Juan no comprendía porque su corazón había dejado una de sus piernas abandonada en la calle, pero de nuevo cuando quiso hablarle a su corazón este solo quería cantar y llorar. En un día de lluvia el corazón de Juan estuvo a punto de fenecer, pero Juan lo animo con promesas falsas para que viviera una noche más.

Al día siguiente aunque Juan busco por toda la cuidad, no pudo encontrar la pierna, y así preparo todo porque sabía que esa noche moriría. Justo cuando Juan y su corazón se daban una emotiva despedida sonó el timbre y en el portal de la casa Juan recibió un beso. De nuevo el corazón salto al pecho de Juan y cantaba de alegría pues había recuperado su pierna. Juan comprendió que ella se había llevado una parte de su corazón hace seis años, cuando él la había abandonado.

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Maria Anohina Bajo El Lente de Alisa Verner

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